Discurso del Director General del Colegio Americano de Barranquilla en la ocasión del Aniversario Número 119 de la institución Celebrado el 13 de Marzo de 2008 en el Nuevo Coliseo Cubierto Nicolás Martínez
Honorables miembros de la Junta Directiva del Colegio Americano, Consejo del Presbiterio de la Costa Norte, Directivos de la Universidad Reformada, representantes de la Alcaldía, Gobernación, Secretaria de Educación, estudiantes, Ex alumnos, Padres y Madres de familia, docentes y directivos del Colegio Americano de Barranquilla: Bienvenidos todos al aniversario número 119 de nuestro colegio.
Hoy
cumple otro año más nuestra querida institución Colegio Americano de
Barranquilla. 119 años han transcurrido, años maravillosos que vieron
crecer a centenares de jóvenes que hoy son padres y abuelos y hasta
tatarabuelos de los estudiantes que están aquí con nosotros, en esta
mañana. Otra vez más El Salmo 90, “Señor, tu nos has sido Refugio de
generación en generación” nos recuerda el lugar tan especial que ocupa
en los corazones de miles de estudiantes, esta institución educativa de
la Iglesia Presbiteriana de Colombia
Hoy, jueves 13 de marzo, del año 2008, nos reunimos en este Coliseo
Cubierto, hermosa obra que hace parte del Pabellón Deportivo Juan
Libreros, escasamente un año después de la celebración de los 150 años
de presencia de la Iglesia Presbiteriana en Colombia y en vísperas del
cumpleaños de Juan Calvino, el gran reformador cuyos principios
religiosos aún orientan nuestra iglesia y misión educativa a pesar de
que han transcurrido casi 500 años.
Estas son fechas importantes, eso no lo podemos negar, pero son solo
fechas que podrían dejar un vacio si no aprendiéramos las lecciones que
encierran.
Un colega muy vinculado con el Colegio Americano de
Barranquilla, advirtió recientemente sobre la necesidad de cambiar la
forma como enseñamos la historia en nuestros colegios. Dijo que nos
preocupamos todos demasiado por memorizar y aprender las fechas de los
grandes sucesos mundiales que supuestamente encierran una gran verdad,
mas no aprendemos ni las verdades ni las lecciones que podrían dejarnos
estos hechos.
Igual se podría decir de la forma como se proponen muchos educadores a
enseñar los contenidos de sus asignaturas, los colegios a construir
conocimientos y desarrollar las competencias de sus estudiantes. La
verdad es que muy a pesar de los esfuerzos que muchos hagamos por
actualizar nuestra enseñanza y práctica pedagógica, nuestras
estructuras mentales se osifican, endurecen, y no permiten la evolución
necesaria. Lo mismo se puede decir de las instituciones.
Por eso cuando hablamos de la larga y rica vida del Colegio Americano
de Barranquilla nos debemos hacer la pregunta:¿En qué radica la clave
de su éxito?
Si no nos preocupamos por comprender la naturaleza de nuestras
instituciones, sus filosofías, sus principios fundamentales, siempre
estaremos perdiendo la esencia de su razón de ser, y por ende,
perdiendo el rumbo que nos guía a través de tiempos de cambio.
Hace poco la Universidad de Harvard realizó un estudio para determinar
las causales del éxito logrado por grandes empresas e instituciones en
el mundo a través de los años. Empresas como la Coca-Cola, Siemens,
General Motors---instituciones educativas como Harvard, Princeton, la
Sorbonne, universidad de Salamanca, fueron analizadas y después de
muchas investigaciones se concluyó que lo que permite sobrevivir a
muchas instituciones que perduran en el tiempo es un solo hecho---no
cambian la esencia de lo que han sido en el pasado, son en el presente,
y serán en el futuro.
La propia Universidad de Harvard fue creada por educadores reformados
que llegaron al Nuevo Mundo con esperanzas de crear una institución que
ofreciera una pedagogía liberadora, investigativa hace muchos años.
Desde su creación es verdad que ha invertido en sus estructuras
físicas, actualiza permanente su currículo, sus programas, invierte
cada dia mas en la investigación, y amplía su cobertura la cual se
extiende a través de su programa internacional a casi todos los países
del mundo incluso a Colombia y al Colegio Americano de Barranquilla
donde orienta nuestra capacitación—pero no varía su propuesta educativa
la cual se centra mayormente en la investigación en todos los campos,
especialmente en el campo pedagógico.
Los pilares de la educación reformada, la cual fue desarrollada en el
Medioevo por el educador protestante Juan Amos Comenio, también
conocido como el Padre de la Pedagogía, siguen sosteniendo los
currículos de instituciones líderes en el mundo. La esencia de la
educación reformada busca una estrecha relación entre el espíritu y la
ciencia, enfatiza valores como el amor al prójimo, el respeto a la
diversidad, reconoce la necesidad de enseñar diversas lenguas, fomentar
la reflexión, el pensamiento crítico, y ofrece a la comunidad académica
el modelo de Jesucristo, pedagogo por excelencia.
Ninguna de las instituciones de estirpe reformada podría haber
sobrevivido si no partiera de una visión inicial liberadora, de unos
criterios y principios fundamentales que permiten y transcienden las
fechas y los hechos.
El Colegio Americano de Barranquilla, institución
reformada----abanderada por su proyecto educativo que busca mediante la
teoría de la Enseñanza para la Comprensión trascender los
hechos----desea que hoy, jueves 13 de marzo del 2008, se llegue a
aprender algo más que una simple fecha histórica. Más importante que la
memorización de una fecha es aprender la lección más profunda de esta
institución, la cual aún siendo amenazada en múltiples ocasiones por
sus fundamentos filosóficos y su visión educativa, jamás se ha
resignado a cambiar la esencia de su misión educativa, abogando por la
inclusión y no la exclusión, el respeto a la diversidad, la soberanía
de Dios sobre todas las cosas. No ha sido un camino fácil, y
seguramente no lo será en el futuro.
Cada periodo vivido históricamente continúa y contribuye al
enriquecimiento del pasado, de hecho transforma el pasado al
presente. Desde el primer momento en que Adam Erwin el irlandés
fundador del colegio, invitó a los niños de su barrio a su casita de
barrueco en 1889 para, en sus palabras, “aprender a leer la Biblia y
decir la verdad” se iniciaron sucesivas etapas históricas basadas en
este mensaje que a pesar de la simpleza e ingenuidad de las palabras,
ha trascendido y sembrado raíces que hoy nutren a una comunidad de
egresados que puede superan los 100, 000. No ha cambiado la esencia de
esta visión, aunque hoy, 119 años mas tarde, el Colegio Americano de
Barranquilla se ha fortalecido gracias a su preocupación por la
actualización curricular, la capacitación de sus docentes y
docentes-directivos, por sus relaciones nacionales e internacionales,
por la calidad y pertinencia de la educación que ofrece y por su
infraestructura física y apoyos pedagógicos de avanzada. Pero todos
estos elementos, aunque importantes, son solo ladrillos que ayudan
construir un concepto educativo que sin el espíritu reformador que lo
guía, perdería su calidad y pertinencia.
Cuando tocamos el punto de la esencia de la educación reformada en el
Colegio Americano de Barranquilla, no podemos dejar a un lado la
mención del espíritu reformador, ese algo que despierta la curiosidad
por descubrir los misterios del mundo que guía a todo investigador y
enciende las llamas de la creatividad.
El primer astrónomo del mundo, Johannes Kepler, estudiante de teología
reformada en el siglo XVI, es un ejemplo claro del espíritu de la
reforma que penetra en las aguas profundas de nuestra pedagogía
moderna. Atraído poderosamente por los misterios del cosmos, supo
evitar la dicotomía entre la ciencia y la religión exacerbada por la
prohibición clerical de la iglesia católica, superando los miedos para
desvelar las maravillas de la naturaleza, y creando teorías que
impactarían al desarrollo de la civilización de manera continua y
definitiva. Este científico, quien también fue teólogo educado en el
seminario protestante, nos abre los ojos ante la enorme maravilla de la
creación de Dios.
Escribe en su Mysterium Cosmographicum “No nos preguntamos qué
propósito útil hay en el canto de los pájaros, cantar es un deseo desde
que fueron creados para cantar. Del mismo modo no debemos preguntarnos
por qué la mente humana se preocupa por penetrar los secretos de los
cielos…La diversidad de los fenómenos de la Naturaleza es tan grande y
los tesoros que encierran los cielos tan ricos, precisamente para que
la mente del hombre nunca se encuentre carente de su alimento básico.”
El Dios de Kepler fue el poder creativo del Cosmos. La curiosidad del
niño conquistó su propio temor. Igualmente, nuestra visión de Dios,
como la de Kepler, debe ayudar transcender los hechos tomados por
verdades absolutas, y permitir que nos fijemos mas bien en la
importancia de la comprensión de los misterios y las maravillas que
encierran nuestro universo y los otros posibles universos.
Para muchos de los antiguos misioneros americanos que llegaron a este
país y a esta ciudad hace más de 100 años, la creación de un colegio
Presbiterano y la evangelización en una ciudad como Barranquilla no
eran casos fortuitos. Este pueblo situado estratégicamente en la
confluencia del Rio Magdalena y el Mar Caribe tiene gran futuro. Esta
visión fue compartida por muchos inmigrantes y nacionales, y se vio un
crecimiento vertiginoso al igual que un incremento en la actividad
del sector comercial que rápidamente opacó a las otras ciudades de la
costa. Junto con la prosperidad entraron a la ciudad olas de
inmigrantes judíos, árabes, turcos, africanos, europeos, gitanos, ,
norteamericanos….Entraron gentes provenientes de diversas razas,
etnias, nacionalidades, culturas a una ciudad en la cual existía una
educación elitista y limitada a aquellos que compartían la fe
católica. En este contexto nació y creció el Colegio Americano,
abriendo sus puertas a la diversidad, enriqueciendo no solamente a la
institución educativa, sino a toda la región a través de sus graduandos
que han, a través de la historia, contribuido de manera sobresaliente
al desarrollo de la región y el país.
Pero no fueron solamente personas de nuevas tierras y culturas que
entraron al Colegio Americano y al país. Esta magnífica cancha de
basquetbol donde nos encontramos hoy nos hace recordar el primer equipo
de básquet formado en el país cuando Mr. Vanderbilt, Rector del Colegio
Americano hace muchos años, quien junto con un puñado de jóvenes
atletas, crearon una expectativa alrededor de este novedoso deporte que
pronto seria replicado en el resto del país.
Además de innovaciones en el campo del deporte entraron al país por el
Colegio Americano el bilingüismo, las innovaciones que reformaron y
siguen reformando la educación, los valores cristianos, el respeto a la
diversidad, la investigación---todos estos elementos entraron y siguen
entrando al país por esta Puerta de Oro que es Barranquilla.
La preocupación constante por mejorar sus procesos curriculares y
administrativos, modernizar sus instalaciones, y contribuir a la
calidad educativa de la región son aspectos que enriquecen a nuestra
comunidad, pero que también se comparten con otros estamentos. Desde
sus primeros años la institución se ha preocupado por el desarrollo de
la educación de la región y en el país.
El Colegio Americano de Barranquilla es hoy consultado por el
Ministerio de Educación, la Oficina Para el Mejoramiento de la Calidad
Educativa, es invitado para compartir experiencias y crear convenios
internacionales con instituciones lideres como la Universidad de
Harvard, Lakeland College, es una institución líder en el proyecto
Congreso Por Una Educación de Calidad y Pertinencia y en el Plan
Decenal de la Educación, fundó y hace parte de la Alianza Regional
conjuntamente con la Universidad del Norte de la Red para la
Capacitación de Docentes en las Áreas de Matemáticas y Ciencias
Naturales, lidera procesos de desarrollos curriculares bilingües,
auspicia el Congreso Estudiantil ¡”Desde la Diversidad Creamos
País”, desarrolla un Proyecto Social con sus jóvenes que busca no solo
impactar a la región sino lograr la transformación de la sociedad
mediante la investigación e implementación de proyectos de gran
valor. A través de la participación directa de su Director
Administrativo, Helis Barraza, actual Vice-Presidente de la Alianza
Mundial de Iglesias Reformadas, crea un vinculo directo con más de 80
millones de personas que constituyen la familia reformada mundial,
relacionando los esfuerzos globales mundiales por transformar a las
sociedades y al mundo con nuestro escenario local.
Nosotros en Colombia y el Caribe, como en el resto del país y el mundo,
nos enfrentamos a las realidades del siglo XXI, ya vaticinadas hasta
antes del inicio del nuevo milenio hace ocho años. Aunque nos
maravillamos ante los avances en el campo tecnológico, las modernas y
agiles formas de comunicación global, las posibilidades y los
potenciales de las economías emergentes, la expansión del alfabetismo,
la disminución en la mortalidad materna e infantil, avances en la
legislación internacional y regional, los estándares más altos
establecidos en áreas de desarrollo económico y comercial, la era
espacial y los nuevos logros de la ciencia en muchos campos, no estamos
satisfechos.
Muy a pesar de los avances, es imposible no reaccionar profundamente
ante situaciones que moralmente no son aceptables como la pobreza, la
violencia, la invasión de territorios soberanos por poderes ajenos, el
terrorismo, la discriminación, el analfabetismo y la carencia de salud
básica para todos. A veces todos los esfuerzos por cambiar este
panorama sombrío parecen ser gotas insignificantes que se pierden
-----en las palabras de William Shakespeare, dentro de un mar de
tribulaciones. Para los educadores reformados el barco puede moverse de
un lado al otro, pero no se hundirá al fin. La educación sigue siendo
la llave que abre las puertas al progreso, a la comprensión entre los
hermanos, a las posibilidades de resolver conflictos y crear una
consciencia ética y moral que pueda sostener nuestras instituciones,
formar nuevos hombres y mujeres, ofrecer un faro que ilumine en la
oscuridad. Seguimos desde el Colegio Americano de Barranquilla formando
seres responsables, críticos, autónomos y reflexivos, competentes para
enfrentar los desafíos de una sociedad convulsionada por la guerra,
sedienta de la paz.
Hoy es el 13 de marzo de 2008, fecha que abre las puertas a la
celebración de los 120 años del Colegio Americano en el 2009. Además de
tener presente las fechas, aprendamos las lecciones de los centenares
de profesionales, hombre y mujeres de bien, amantes de la libertad y de
la paz, comprometidos con el progreso de nuestras sociedades y países,
dedicados misioneros en sus respectivos campos quienes llevan en alto
el nombre de su institución Colegio Americano, y contribuyen a diario y
de manera generosa a la transformación de nuestro mundo.
Tomemos como ejemplo digno la existencia de este gran colegio, el cual
como un robusto roble se nutre a través de raíces que se entierran en
las profundidades de la tierra, para permitir que leamos en sus hojas
los misterios que dan fruto a la vida. Asi como aquellos educadores que
a través de mas de 119 años han tenido el valor de conquistar el miedo
y reafirmar cada día mas su amor por el prójimo y su fe en Dios,
tengamos el suficiente valor y fe lo suficiente grande para darle
continuidad a este proyecto de amor, esfuerzo y dedicación de
generaciones.
Hagamos lo imposible para que Hoy, más que en ningún momento en la vida
de nuestro Colegio Americano de Barranquilla, podamos apreciar que,
cada etapa de nuestra historia continua y enriquece el pasado,
haciéndolo presente. Invitemos aquí a generaciones futuras de
brillantes americanistas comprometidos igualmente con la calidad y
pertinencia de la educación, y la misión noble y liberadora del Colegio
Americano y de la Iglesia Presbiteriana de Colombia.
Gracias.
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