|
La ciencia sin la religión es manca, la religión sin la ciencia es ciega |
NUESTRA REFLEXIÓN DE LA SEMANA - JULIO 26 - 02 DE AGOSTO
«La ciencia sin la religión es manca, la religión sin la ciencia es ciega». Esta frase de Albert Einstein define el espíritu que se desea promover en este nuevo espacio de reflexión semanal para nuestros visitantes virtuales.
La
ciencia, que es una de las metas de la educación, se propone explicar la
existencia de las cosas. La religión es la poesía que nos permite
extasiarnos por la existencia de universo. El gran reformador del siglo
XVI, Juan Calvino decía que cuanto más conocemos el mundo (ciencia),
mayor ocasión tenemos para dar gloria al Creador (fe). Para© que la
ciencia y la religión se encuentren es necesario que ambas se deshagan
de su pretensión de verdad absoluta, y reconozcan que nuestra realidad
humana es al mismo tiempo razón (ciencia), e intuición y emoción
(religión). La encarnación de Dios en Jesucristo, que celebramos los
cristianos y las cristianas, es el mejor ejemplo de unión de la realidad
trascendente con las realidades físico-cósmicas. Pero lo más importante
de todo es que tanto ciencia como religión nos ayuden a ser mejores
humanos, justos, solidarios y compasivos.
Oración:
“Señor, enséñanos a contar bien nuestros días, de tal modo que
traigamos al corazón sabiduría” (Salmos 90: 12) – Trad. Libre.
RV. Adriano Portillo
|